Repostería · Bridgeport, CT
Hornea en casa y vende por Instagram: le faltaba dónde recoger el pedido.
Tally B’s Pastry hace tartas por encargo en Bridgeport, Connecticut, con 4,9 en Google. Los encargos le entran por correo desde Instagram, sin nada que los ordene. La página convierte cada botón en un correo que le llega ya escrito.
La situación
4,9 en Google con 67 reseñas. Hornea en su casa, no tiene local abierto al público y publica su correo en cada publicación de Instagram. El trabajo lo tiene; lo que no tiene es dónde ponerlo.
El problema no es que no la encuentren. Es que el encargo le llega en un correo en blanco, sin fecha, sin número de porciones y sin saber para qué es. Cada pedido arranca con tres correos de ida y vuelta antes de poder decir un precio.
Las decisiones
Cada llamada de la página es un correo a su dirección, y cada uno llega con su propio asunto puesto: el carrito de la tarta de corazón abre un mensaje titulado <em>Order: Vintage Heart Cake</em>, y el banner de eventos abre una consulta con los campos de fecha y número de invitados ya escritos. No hay servidor detrás ni hace falta: el encargo cae en la bandeja que ella ya mira, ordenado por lo que pide.
No se publica teléfono. El número que dio era para hablar por WhatsApp, no para ponerlo en una página, y otro que circulaba por ahí no es suyo. Los precios de las tarjetas vienen de la maqueta: ella no publica ninguno, así que están para confirmar o quitar antes de enseñársela.
La página es rosa porque sus tartas lo son. El papel es un blanco cálido, las franjas son rosa pálido, el producto va en tarjetas blancas, y un solo frambuesa lleva los botones y la segunda línea del titular. La foto del hero hubo que teñirla hacia el rosa: el fondo de todas sus fotos es beige, y sobre un campo rosa eso se lee como un rectángulo pegado. El logotipo está escrito como ella rotula una tarta.
Lo que hay que decir al enseñarla
Las tartas de las fotos son suyas. Se refotografiaron con luz de estudio a partir de sus propias fotos de Instagram, conservando cada tarta tal como ella la hizo, y la última tira de la página son sus fotos originales, tal cual salen de su cocina. Lo que es suyo y no se ha tocado: sus tres reseñas con nombre, su 4,9 en Google y su línea de fruit cake jamaicano.
Lo que lleva la página
- Cada botón es un correo a su bandeja, cada uno con su asunto
- Seis cosas que hornea, con sus propias fotos de Instagram
- Una guía de porciones, para que sepan qué tamaño pedir
- Su fruit cake jamaicano de sorrel, con sección propia
- Cómo se pide y las preguntas que la gente hace antes
- Su logotipo real, recortado de su propio cartel
- Seis de sus tartas con precio, a confirmar con ella
- Tres reseñas literales, con el nombre de quien las escribió
- La línea de fruit cake jamaicano con sus variantes
- Sin teléfono publicado: el que circulaba no es suyo
seguir por aquí
Más sobre repostería
Lo que cuesta · pago único
$600 una sola vez
Las agencias de este ramo cobran de $1,500 a $10,000 por lo mismo, y encima cuota todos los meses. Hacemos una sola página nosotros mismos, sin subcontratar, y no cobramos mensualidad.
- Una sola pantalla Hecha para que suene el teléfono, no para que la recorran.
- Sus palabras Escrita con lo que su cliente busca: su oficio y su ciudad.
- Para el celular Se ve bien en el teléfono, que es de donde le van a llamar.
- Alojamiento incluido Sin cuota mensual, ni ahora ni después.
- Dos rondas de cambios Después de publicar, por si algo no quedó como lo quería.
- El dominio, aparte Unos $12 al año. Lo compra usted, a su nombre. No pasa por nosotros.
- Si no le gusta, se lo devolvemos Paga los $600 al empezar. Si el boceto no le gusta, le devolvemos su dinero entero.
Si hace tartas por encargo y los pedidos le llegan en correos en blanco, le montamos la página y la ve antes de pagar nada.

