Cómo contestar el teléfono
La razón más común de perder un trabajo en un negocio local no es el precio: es que nadie contestó. El que tiene una fuga o el aire roto llama a tres y se queda con el primero que descuelga, así que la velocidad vale más que cualquier campaña. Y como usted no puede contestar con las manos dentro de una pared, lo que hace falta no es estar siempre disponible: es tener resuelto qué pasa cuando no puede.
Actualizado el 2026-08-16
Los primeros diez segundos
Casi todo el mundo contesta con un «¿sí?» o «¿aló?». Suena a particular, no a negocio.
Lo que funciona:
«Plomería Rivera, buenos días, le habla Luis.»
Tres cosas en seis palabras: el que llama sabe que acertó de número, que es un negocio y con quién habla. Y usted ya suena distinto a los otros dos a los que llamó.
Qué preguntar, y en este orden
**1. El nombre.** Y úselo durante la llamada. Cambia el tono entero.
**2. Qué pasa.** Déjele contar sin interrumpir. Ahí sale la mitad de lo que necesita saber.
**3. Dónde.** La ciudad, antes que nada más. Si no va hasta allí, mejor saberlo en el minuto uno y recomendarle a alguien: ese gesto se devuelve.
**4. Desde cuándo.** Le dice si es urgencia o no, que cambia el precio y la agenda.
**5. El teléfono, aunque le esté llamando desde él.** Se cortan las llamadas, y el número que aparece no siempre es el bueno.
Y apunte todo mientras habla. Si cuelga y no lo apuntó, a la tercera llamada del día ya se mezcló.
Qué decir del precio
No escape de la pregunta, que es lo que hace casi todo el mundo. El «depende» sin más suena a que va a inventarse el número.
Lo que funciona es un rango con el motivo:
«Un destape normal va entre $150 y $250, según si hay que abrir o no. La visita son $80 y se descuenta si hacemos el trabajo. ¿Le paso hoy por la tarde?»
Da una cifra, explica de qué depende, dice la condición y cierra con una pregunta que mueve. El que sigue después de eso es un cliente de verdad.
Cierre con una hora concreta
El error final de casi todas las llamadas es acabar con «le llamo luego» o «le mando el presupuesto».
Cierre con algo concreto: «¿Le va bien mañana a las diez o prefiere por la tarde?». Dos opciones concretas cierran mucho más que una pregunta abierta.
Cuando no puede contestar
Aquí es donde se pierden los trabajos, y tiene solución sin tener que estar pendiente todo el día.
**El contestador dice cuándo devuelve la llamada.** «Soy Luis, de Plomería Rivera. Estoy en un trabajo, devuelvo llamadas antes de las seis. Si es urgente, escríbame por WhatsApp.» Y devuélvala de verdad.
**WhatsApp Business con respuesta automática.** «Recibí su mensaje, le contesto en menos de dos horas.» Eso solo ya retiene a la mitad de los que se habrían ido.
**Devuelva en menos de una hora.** No hace falta contestar al momento; hace falta no dejarlo para mañana. Mañana ya contrataron a otro.
**Un segundo número.** Google Voice es gratis y le permite no dar el personal y apagarlo el domingo sin perder nada.
Los que no le convienen
No todo el que llama es cliente. Cuelgue rápido y con educación con:
- El que quiere precio cerrado por teléfono sin dejar ver nada.
- El que ya le dice que otro le cobra la mitad.
- El que llama fuera de su zona y quiere que vaya igual «porque es rapidito».
Cada minuto ahí es un minuto que no le está dedicando al que sí iba a contratarle.
dudas
Lo que suelen preguntar
¿Contesto mientras estoy trabajando?
Si puede parar treinta segundos, sí: descuelgue, diga que está en un trabajo y que devuelve en una hora. Eso ya lo retiene. Lo que pierde clientes es que suene y nadie coja nunca.
¿Vale la pena pagar un servicio de contestación?
Cuando pierde más trabajos de los que puede atender, sí. Antes de eso, el contestador bien grabado y WhatsApp resuelven casi lo mismo por cero.
¿WhatsApp o llamada?
En Miami, los dos. Mucha gente prefiere escribir, sobre todo fuera de horario, y el que escribe no llama si no ve el número de WhatsApp.
¿Qué hago con los que llaman a las once de la noche?
Si su oficio tiene urgencias, contestar es el trabajo mejor pagado del año. Si no las tiene, ponga su horario real y devuelva por la mañana temprano.
¿Y si no me gusta hablar por teléfono?
Ponga el WhatsApp bien visible y conteste rápido por escrito. Lo que no puede es no tener ninguna de las dos vías abierta.