Cómo poner sus precios
Casi todos los negocios pequeños cobran menos de lo que deberían, y no porque hayan hecho la cuenta: porque tienen miedo de perder el trabajo. El precio se saca de lo que cuesta tenerlo a usted trabajando una hora, no de lo que cobra el vecino, y cuando sale el número casi siempre es más alto de lo que se estaba cobrando. Subir precios pierde a los clientes que más problemas dan y casi nunca a los buenos.
Actualizado el 2026-08-16
La cuenta que casi nadie hace
Mucha gente calcula así: «el otro cobra $50, yo cobro $45». Eso no es un precio, es una reacción.
El número propio sale de cuatro cosas:
**1. Lo que quiere ganar al año.** Póngalo: $60,000, por ejemplo.
**2. Sus gastos del negocio al año.** Camioneta, gasolina, herramienta, seguro, licencia, teléfono, materiales que no factura aparte. Digamos $18,000.
**3. Las horas que de verdad puede cobrar.** Aquí está el error grande. En un año hay unas 2,000 horas de trabajo, pero usted no cobra todas: cotizar, manejar, comprar material, cobrar y contestar el teléfono no se factura. Si cobra la mitad, son 1,000 horas.
**4. Divida.** ($60,000 + $18,000) ÷ 1,000 = **$78 la hora**.
Ese es su número mínimo. Si estaba cobrando $45 la hora, llevaba tiempo trabajando gratis media jornada.
Las horas que no se cobran son el error más caro
Si hace un trabajo de dos horas pero maneja cuarenta minutos, compra material media hora y cotizó otra media, el trabajo son 3 horas y 40 minutos de su día y usted cobró dos.
Por eso los precios por trabajo tienen que incluir el traslado y la preparación, y por eso conviene cobrar la visita: no es avaricia, es que esa visita es tiempo de su vida.
Por qué el precio bajo espanta
Esto sorprende a mucha gente. Un precio muy por debajo del mercado no transmite oportunidad, transmite sospecha: el cliente asume que hay algo que no sabe.
Y atrae al peor cliente: el que compra solo por precio regatea más, se queja más, paga tarde y no repite. El que paga bien pide menos y vuelve.
Cuándo hay que subir
Hay tres señales, y con una basta:
- **Está lleno y rechaza trabajo.** Si no le cabe más, el precio está bajo.
- **Le dicen que sí demasiado rápido.** Si nadie duda nunca, está regalando.
- **Trabaja mucho y no queda nada a fin de mes.** Ahí el problema no es que falten clientes, es el precio.
Cómo subir sin perder a los buenos
**Suba a los nuevos primero.** Los que entren desde mañana, al precio nuevo. Los de siempre siguen unos meses.
**Después avise a los de siempre, con tiempo.** «A partir del 1 de octubre el mantenimiento pasa a $X.» Un mes de aviso y sin disculparse.
**Suba poco y seguido.** Un 10% al año no se nota. Un 40% de golpe después de cinco años sí, y ahí sí se va gente.
**Suba primero donde menos duele.** En las horas más pedidas, en los servicios donde usted es mejor, en las urgencias.
Cuente lo que pasa de verdad: si sube un 15% y pierde un 10% de los clientes, gana más dinero trabajando menos.
Qué decir cuando le regatean
**No baje el precio: baje el alcance.** «Por ese número puedo hacerlo sin X.» Bajar el precio por lo mismo le dice al cliente que el primero estaba inflado, y a partir de ahí todo lo suyo se negocia.
**Explique lo que incluye.** La mayoría de las veces el que regatea está comparando con un presupuesto que no lleva lo mismo.
**Y a veces, deje ir.** El cliente que le pelea $50 antes de empezar le va a pelear todo. Perderlo es ganar tiempo.
Diga el precio en su página
El miedo es espantar. Lo que pasa de verdad es que sin ninguna referencia el cliente asume que es caro y se va a la siguiente página, o le llena la semana de consultas de gente que no puede pagarle.
«La mayoría de los trabajos van entre $X y $Y» filtra y da confianza a la vez. Es de las cosas que más cambian cuántos de los que entran a su página le escriben.
dudas
Lo que suelen preguntar
¿Y si en mi zona nadie cobra eso?
Compruébelo de verdad, porque casi siempre se compara con el más barato que se anuncia y no con lo que se está cobrando. Y si su número real no cabe en su mercado, el problema no es el precio: es que hay que bajar costes o cambiar de tipo de cliente.
¿Cobro por ir a dar el presupuesto?
En oficios donde la visita lleva tiempo, sí, descontándola si contrata. Filtra a quien está juntando cifras sin intención de contratar a nadie.
¿Precio por hora o por trabajo?
Por trabajo casi siempre. Por hora castiga al que trabaja rápido y hace que el cliente mire el reloj. Calcule por hora en su cabeza y diga un número cerrado.
¿Hago descuento por pago en efectivo?
Puede, pero que sea pequeño y consciente: lo que se ahorra en comisión de tarjeta es un 3%, así que descontar un 10% es pagar por cobrar.
¿Cómo sé si estoy caro?
Si le dicen que no por precio más o menos la mitad de las veces, está en el sitio correcto. Si le dicen que sí siempre, está barato. Si le dicen que no casi siempre, ahí sí toca revisar.