Qué publicar cuando no se le ocurre nada
El bloqueo de no saber qué publicar viene de pensar que hay que inventar contenido. No hay que inventar nada: todo lo que hace falta ya pasa en su trabajo, y lo único que hay que hacer es sacar el teléfono antes, durante y después. Con dos o tres publicaciones a la semana sobra para un negocio local, y ninguna de las diez ideas de abajo necesita que usted salga bailando.
Actualizado el 2026-08-16
La regla de la que salen todas
**Fotografíe el trabajo del día.** Antes de empezar, a mitad y al terminar.
De ahí salen las diez ideas de esta lista. Si adquiere la costumbre de hacer tres fotos por trabajo, no vuelve a quedarse sin qué publicar en la vida.
Las diez que funcionan
**1. Antes y después.** La que más funciona en casi todos los oficios y la que menos explicación necesita. Patio, techo, uñas, carro, pared, pelo.
**2. El proceso a medias.** La tubería abierta, la pared preparada, el color procesando. Enseña oficio, y es lo que separa al profesional del que solo enseña el resultado.
**3. Una pregunta que le hacen mucho.** «¿Cada cuánto hay que limpiar los conductos?» Contestada en cuatro líneas. Es útil y le posiciona como quien sabe.
**4. Un error que ve constantemente.** «Esto es lo que pasa cuando se pinta sin imprimar.» Con foto. Se comparte mucho y demuestra criterio.
**5. Lo que cuesta y por qué.** Un rango de precio con lo que incluye. Genera muchas preguntas y filtra a los que no pueden pagarlo.
**6. Una reseña que le dejaron.** Captura de la reseña con una foto del trabajo al que se refiere. Es prueba social sin tener que hablar bien de uno mismo.
**7. Su cara y su equipo.** La gente contrata a personas. Una foto suya trabajando rinde más que cualquier logo.
**8. El trabajo raro.** Lo que no se ve todos los días: el árbol enorme, la instalación complicada, la mancha imposible. Se recuerda.
**9. Aviso de temporada.** «Se acerca el verano, revise el aire antes de agosto.» Es útil, es real, y le trae trabajo directamente.
**10. Disponibilidad.** «Me quedó libre el jueves por la mañana.» De las publicaciones que más rápido convierten, y casi nadie las hace.
Lo que no hace falta
**No hace falta publicar a diario.** Dos o tres veces por semana de trabajos suyos rinde más que siete de relleno.
**No hace falta salir hablando a cámara.** Si no le sale natural, no lo haga. Las manos trabajando funcionan igual de bien.
**No hacen falta bailes ni tendencias.** Traen visitas de gente que no es su cliente.
**No hacen falta frases motivacionales.** Nadie contrata un plomero por una cita sobre el éxito.
Cómo hacer que se vea bien sin saber de fotos
- **Luz natural.** Cerca de una ventana o afuera. Nunca con el flash directo.
- **Limpie el encuadre.** Quite el trapo, la botella y el cable que sobra. Es lo que más cambia una foto.
- **Recorte.** Acérquese al detalle en vez de enseñar la habitación entera.
- **Misma posición en el antes y el después.** Si no, no se compara y pierde toda la fuerza.
Qué escribir debajo
Corto, útil y con la ciudad.
«Cocina en Miami Lakes, dos días de trabajo. Se cambió el azulejo y se pintaron los gabinetes en vez de sustituirlos, que ahorra la mitad. Presupuestos sin costo por WhatsApp.»
Lleva qué es, dónde, un dato útil y qué hacer después. Sobra con eso.
dudas
Lo que suelen preguntar
¿Cuánto tiempo debería dedicarle?
Media hora a la semana. Fotos durante el trabajo, y un rato el domingo para subir tres. Más de eso, en un negocio local, rinde poco.
¿Pido permiso para publicar la casa de un cliente?
Sí, siempre, y sin enseñar la dirección ni el número de la casa. La mayoría dice que sí, sobre todo si el trabajo quedó bien.
¿Publico lo mismo en Instagram y Facebook?
Sí, sin problema. Son públicos distintos y casi nadie ve las dos.
¿Y si mi trabajo no es visual?
Entonces publique respuestas a preguntas y errores comunes. Un contador o un notario no tiene antes y después, pero sí tiene cincuenta dudas que le repiten cada semana.
¿Sirve pagar por promocionar una publicación?
Poco, y nunca antes de tener la ficha de Google y las reseñas. Si va a probar, promocione la publicación de disponibilidad o la de precios, que son las que llevan a una acción.